martes, 17 de mayo de 2011

DULCE SUEÑO OLVIDADO (The Cat Empire - one four five)




Y voy corriendo, buscando algún sitio para esconderme de tanto jaleo y gente que me persigue, no sé el por qué. Ya hace algún tiempo que es así, pero creedme que no tengo ni idea del por qué.

Me limito a seguir corriendo y mirar a todas esas personas que me gritan y me suplican que pare. Pero, ¿para qué? No sé lo que quieren de mí pero tampoco me interesa mucho y la experiencia me recomienda que haga caso a mi instinto que me insiste en que corra y me aleje lo antes posible de esos extraños.

Giro hacia una esquina que sin saber cómo me parece que reconozco y siento que conozco la calle de toda la vida y aun así nunca la he visto, o eso me parece a mí… Un brazo aparece de la nada y me coge la muñeca, estirándome hacia un portal oscuro en el que desaparezco, para sorpresa de los perseguidores, o mejor dicho, perseguidoras.

Esa persona que está delante de mí y que está envuelta por la profunda oscuridad parece que esté sonriendo irónicamente.

Todo es tan extraño y aun así me es completamente familiar.

Ella me coge de la mano y me obliga a subir las escaleras, todos los pisos hasta llegar al tejado. Abre la puerta y sigue corriendo hasta el otro lado del edificio, obligándome a mirar hacia abajo. Ahí están todas las chicas que iban persiguiéndome, buscándome por todas partes. Aun parecen más de las que yo había creído ver. Unas cuantas más.

La chica que está a mi lado se ríe y la verdad es que a mí todo esto también me hace gracia. La miro y hasta ese momento no me doy cuenta de lo bonita que tiene la sonrisa y sobre todo lo grandes y preciosos que son sus ojos, con un color azul más propio del mar y del cielo que de una mujer.

Me quedo tanto tiempo así que me doy cuenta demasiado tarde que esta vez su sonrisa irónica va dirigida a mi pasmada mirada. Yo carraspeo y miro hacia otro lado con las mejillas a punto de reventar por un ataque de vergüenza imprevisible.

Ella me coge sin previo aviso la cara y su mirada cambia súbitamente de una manera difícil de explicar, enigmática y muy especial. Me encuentro en un estado completamente ausente de la realidad, del tiempo y de los sucesos que han ido transcurriendo como un sueño o pesadilla imposible de enlazar. Ya no hay nada más que el horizonte de su iris, ese paisaje que siempre me ha tranquilizado y me ha dado la paz que necesito.

Algo dentro de mí arde y parece crecer en cada aliento y en cada latido. Me hace sentir completamente vivo y feliz. No tengo nada más que ese reflejo, solo eso.

Ella se acerca y sus ojos se hacen grandes como estrellas y planetas. Estoy completamente hipnotizado y aun así puedo sentir algo en mis labios, algo suave y con sabor a regaliz, ese que comía cuando era pequeño y que tanto me gustaba. Esa sensación casi olvidada en mis recuerdos más escondidos y apetecibles me hace abrir la boca e intentar saborear con más ganas. Me doy cuenta que esa regaliz es mucho mejor que todas cuántas he probado y que me incita a entregarme. Y entiendo que esa dulce ansia que me viene y que me da más vida es por ella y sus dulces labios de caramelo que se deslizan entre los míos. Sus ojos me invitan a besarlos con delicadeza. Los abre lentamente, dejándome el corazón en un puño. Esto es lo único por lo que estoy vivo, lo sé.

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